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Cómo prevenir las úlceras por presión en casa

Una úlcera por presión puede tardar meses en cerrar. Evitarla cuesta bastante menos, y casi todo lo que hace falta se puede hacer en casa sin material especial.

Escrito por Mihaela Florea Alexe, enfermera colegiada · Publicado el 11 de septiembre de 2026 · 6 min de lectura

Por qué aparecen

La presión mantenida sobre una zona corta el riego de la piel y del tejido que hay debajo. Si no se alivia a tiempo, ese tejido muere. Dos factores lo aceleran: la fricción al arrastrar a la persona por la cama y la humedad por incontinencia o sudor.

Las zonas de riesgo son las prominencias óseas: sacro, talones, caderas, codos, omóplatos y nuca. En quien pasa muchas horas sentado, los isquiones.

Las cinco medidas que más importan

1. Cambios posturales con horario

Orientativamente cada dos o tres horas en cama y cada hora en sillón, ajustando al riesgo de cada persona. Lo decisivo no es el número exacto: es que haya un horario escrito y que se cumpla también de noche. Un papel en la nevera funciona mejor que la buena intención.

2. Mirar la piel todos los días

Aprovecha el aseo. Busca enrojecimientos que no desaparecen al retirar la presión unos minutos. Esa es la primera señal, y en ese punto todavía se puede revertir. Presta atención especial a los talones, que se olvidan constantemente.

3. Levantar, no arrastrar

Al mover a la persona por la cama, usar una entremetida o sábana de deslizamiento entre dos personas. Arrastrar produce fricción y cizalla, que dañan el tejido por dentro aunque la piel parezca intacta.

4. Piel limpia, seca e hidratada

La humedad mantenida macera la piel y la vuelve frágil. Si hay incontinencia, cambiar pronto y usar productos barrera. Hidratar la piel sana, sin masajear nunca sobre una zona enrojecida.

5. Descargar los talones

Los talones soportan mucha presión en muy poca superficie. Una almohada a lo largo de las pantorrillas que deje los talones flotando, sin tocar el colchón, previene una de las localizaciones más frecuentes y más difíciles de curar.

Errores habituales

  • Rodetes o flotadores tipo donut: concentran la presión en el borde y pueden crear la lesión que pretenden evitar
  • Masajear zonas enrojecidas: daña más el tejido ya comprometido
  • Confiar solo en el colchón antiescaras: ayuda mucho, pero redistribuye la presión, no la elimina; los cambios posturales siguen siendo necesarios
  • Descuidar la alimentación: la falta de proteínas y de líquidos influye más de lo que parece en la integridad de la piel
  • Elevar el cabecero más de 30 grados de forma mantenida: aumenta la cizalla sobre el sacro

Si ya ha aparecido

Un enrojecimiento que no cede necesita alivio inmediato de la presión en esa zona y valoración. Si hay pérdida de piel, ampolla o una zona negruzca, conviene que lo vea una enfermera: el tratamiento depende del estadio, y ninguna cura funciona si la presión sigue ahí.

Aviso: este artículo tiene carácter informativo general y no sustituye al diagnóstico ni al tratamiento médico, ni a la valoración presencial de tu caso. Sigue siempre las indicaciones del equipo sanitario que te atiende. Ante fiebre alta, dolor intenso, sangrado abundante o empeoramiento brusco, acude a urgencias o llama al 112.

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